domingo, 21 de julio de 2013

¡Que viva el verano!

      Los anuncios de cerveza me recuerdan qué bonito es el verano. Jajajaja…perdonadme pero nunca se me dio bien aguantarme la risa. Lo único que me recuerdan los anuncios de cerveza cada año es cuán influenciables somos. Nos meten por los ojos la calita maravillosa, las chicas en bikini y la canción pegadiza y todos pensamos “¡sí! ¡Una cervecita que voy pallá a triunfar!” Porque claro, como todos los que aparecen en esos anuncios tienen cara de triunfadores-vividores-gente sin problemas pues damos por hecho que nosotros seremos ellos con una cervecita en la mano. Sí, ya…esto nadie lo reconoce, pero es el mensaje que acaba calando en nuestros cerebros hasta que un día te sorprendes a ti mismo mirando ese anuncio con tristeza por no poder disfrutar de esas calas, con melancolía de otro tiempo que siemmmmpre fue mejor, y en definitiva…con malestar por no alcanzar eso que nos presentan como auténtica felicidad.
Fuente: blog.feebbo.com
¡Ya está bien hombre! ¡Ya está bien! Los que no podemos permitirnos protagonizar escenas tan idílicas como las de los anuncios (es decir, el 90% de la humanidad) tenemos que plantarnos. Basta de hipocresía y sobretodo basta de sufrir por toooodo lo que no podemos tener. Claro que me gustaría irme a Tenerife a ponerme morena, beber no solo cerveza no, sino mojito-capipirinha-todolobueno-y-fresquito-quesemepresente, irme de fiesta loca y regresar a mi hogar con las pilas cargaditas de buen rollo. ¿Pa qué vamos a negar lo evidente? ¡Pero ojo! No deja de ser un producto, consumismo en estado puro lo que nos tortura. Abramos los ojos de una vez, desear tener todo eso algún día (o al menos parte de ello) no tiene que ser motivo de frustración ni mucho menos de depresión. ¡Estamos vivos! Si tienes un techo, un plato de comida a diario y una familia o amigos que te arropan ¡eres una persona afortunada! Si vives sin bombardeos ni saqueos, sin pasar realmente necesidades básicas, bienvenido al primer mundo. Todo lo que forma parte del ocio y disfrute del tiempo libre queda relegado para los pocos privilegiados que aún tienen un trabajo, en lugar de pensar en lo que no tienes, piensa en lo que nadie te puede quitar, piensa en todas las cosas por las que vale la pena luchar y en todas las personas por las que vale la pena tirar adelante.

Vivimos en una sociedad asquerosa, sí. Aunque haya a quien le duela. Hay niños en España (que ya no necesitamos mirar hacia África ¿eh?) que no llevan una alimentación adecuada porque sus padres no tienen más recursos y tienen que estar dependiendo de Cáritas y de las ONGs, pero no todo el mundo está dispuesto a donar unos euros. Y no se trata de no vivir ni disfrutar de nada para donar todo lo que tengamos al más necesitado, si dijera algo así la primera hipócrita sería yo. Se trata de que si tienes 500 euros para tus vacaciones, quizá podrías acortarlas un día o dos y hacer un poquito más feliz a alguien que no solamente no puede pensar en vacaciones sino que el rugido de sus tripas no le permite pensar mucho. Pero ¡hey! ¡Que viva el verano con cerveza fresquita!

0 comentarios:

Publicar un comentario